lunes, 26 de febrero de 2007

domingo, 25 de febrero de 2007

jueves, 22 de febrero de 2007

La participacion de los laicos es clave para el Sinodo


En esa búsqueda de la incorporación de la juventud, los católicos gijoneses entienden que es capital «despertar al gigante dormido», que no es otra que la denominación que ayer dieron a los laicos. González Montoto coincidió en que la voz de los «60.000 cristianos comprometidos que se calcula hay en Asturias» debe ser más fuerte y que las parroquias necesitan «mayor apoyo de su comunidad».

Entre las que más apoyo necesitan, según apuntaron algunas voces, son las parroquias rurales, para las que el vicario se comprometió a realizar «un esfuerzo especial en la promoción del mensaje del Sínodo y en escuchar sus propuestas».

Precisamente, las de Gijón serán puestas sobre la mesa pasado mañana, ya que el Consejo Arciprestal de Gijón, formado por veinte personas, de las que sólo cinco son sacerdotes, celebrará una reunión plenaria en la iglesia de San José para «debatir los temas que deben ser aportados a la convocatoria del Sínodo y recoger todos los planteamientos que surjan», explicó el arcipreste de Gijón, Adolfo Mariño.

En su opinión, la clave de que esta asamblea general, de las que sólo se han celebrado tres en los últimos 240 años, «es lograr la implicación real de los laicos», por lo que pretende trasladar al Arzobispado «todas las sugerencias que nos planteen"

Fuente: El Comercio de Gijón

El arciprestazgo de Gijon pide que se de a conocer mas el Sinodo


Más publicidad para el Sínodo. La comunidad cristiana gijonesa planteó ayer al Arzobispado que el mensaje de que la Iglesia asturiana celebrará su primera asamblea general desde 1923 «sea más claro» y que se reitere «en todos los foros necesarios» para lograr que la cita sea «multitudinaria». Así se lo trasmitieron ayer al vicario episcopal de la Zona Norte y de Familia, José Antonio González Montoto, las 240 personas que acudieron a la llamada del Arciprestazgo de Gijón que convocó la primera reunión en la ciudad tras el anuncio realizado por Carlos Osoro de que la Iglesia asturiana vivirá un nuevo Sínodo en el plazo de los próximos tres años.

En el salón de actos de la parroquia del Corazón de María, los asistentes analizaron la Carta Pastoral en la que el arzobispo daba cuenta de la convocatoria y dejaron claro que el mensaje oficial debe «clarificarse». En ese sentido, González Montoto reconoció que el lenguaje «debe cambiarse para llegar a todo el mundo», por lo que anunció que, en breve, serán editados folletos con resúmenes de la Carta Pastoral y concreción del motivo que persigue la celebración de la gran asamblea.

Además de la publicidad del Sínodo, los participantes en la reunión del Arciprestazgo de Gijón también plantearon qué temas deben ser prioritarios en este autodiagnóstico al que se someterá la diócesis asturiana, aunque González Montoto dejó claro que «en este primer año de preparación del Sínodo no serán concretados los asuntos a tratar».

lunes, 19 de febrero de 2007

En la eucaristia se realiza la Iglesia

En la celebración de la Eucaristía encontramos nuestro ser y nuestra razón de ser. ¡Qué importante es volver a entender la belleza que tiene el saber que la Iglesia se realiza en la celebración de la Eucaristía! ¡Qué fuerza tiene, el ver que esto se realiza en un lugar concreto y con las personas que en él viven! Están llamadas a la reunión todas las personas que están en ese lugar, por eso la Iglesia es pública por naturaleza, es el nuevo publo al que todos están llamados.

Dios es el que llama a los hombres y mujeres a la pertenencia eclesial, a la celebración de la Eucaristía, para Él no hay diferencias, cuentan todos. Quizá desde aquí se entiende la doctrina de San Ignacio de Antioquia, dónde él nos señala la unidad que existe entre la pertenencia eclesial y la comunión con el obispo. Una Iglesia eucarística es una Iglesia constituida sobre la comunión con el obispo.

En cada Iglesia particular, está presente con la Eucaristía el misterio entero de la Iglesia, por estar presente Cristo. El que comulga con Cristo, comulga con todos los hermanos, que se han convertido en miembros del único cuerpo.

Fuente: Pastoral del Arzobispo, n. 13

domingo, 18 de febrero de 2007

La edad media del clero asturiano es de 68 años de edad


El envejecimiento del clero asturiano parece imparable. La creciente falta de vocaciones ha situado la edad media de los sacerdotes del Principado en casi 68 años, «67 para 68», según señaló ayer el arzobispo de Oviedo en el programa 'La lupa' de Canal 10. Pero si elevada es la cifra adelantada por Carlos Osoro, más fuerte aún resulta el incremento que ha sufrido en los últimos años, en los que ha pasado de los 61 años de media en 2000 a los 64 en 2006 y a los 68 en 2007. En los últimos diez meses, la media ha crecido cuatro años.

De ahí que «la falta de vocaciones» se haya convertido en «uno de mis retos personales de cara al próximo sínodo asturiano», señaló Osoro, quien resaltó que «sin el ministerio sacerdotal no existe la Iglesia Católica, porque para que haya Eucaristía tiene que haber hombres que presten su vida para el ministerio de Jesucristo. Son personas esenciales para la Iglesia».

Pero la realidad apunta a un declive que se refleja en la pérdida de nuevos seminaristas entre el curso 2005-2006 y 2006-2007 y que el arzobispo de Oviedo no sabe cómo parar. «No tengo el método para estimular las vocaciones, pero me inclino a pensar que sólo el testigo atrae a otros para seguirle. Como la Iglesia primitiva, en la que cada cristiano legitima la vida cristiana como testigo de su fe. Ya dijo Juan Pablo II, a quien yo tengo por un santo, que la Iglesia tenía que ser nueva en orden, en método y en expresión, y que cada uno tiene que ser un método, o el método, para encontrarse con Dios».

Y ese objetivo enlaza con su segundo reto sinodal: que los laicos hagan profesión de fe. «El cristiano tiene que tener una presencia pública en el mundo, decir, ser y vivir lo que piensa y lo que es, pero eso no significa una ideologización de la fe, porque cuando la fe se ideologiza deja de ser fe cristiana. No sé lo que la gente va a proponer, pero tenemos que asumir nuestra identidad, tener claro lo que somos antes de afrontar lo que hacemos», afirmó Carlos Osoro, quien hace gala de que «yo nunca escondo lo que pienso».

Partidario de que la asignatura de Religión sea evaluada igual que cualquier otra materia, «porque es la única forma de dar relevancia a la asignatura», mantiene, sin embargo, que en la defensa de sus principios «la Iglesia no ha ido contra nadie, pero tiene la necesidad de expresar lo que siente. Callarse sería una traición».

Pero es crítico, sin embargo, con la beligerancia que mantienen algunos medios de comunicación de la Iglesia. «Los medios de la Iglesia no están para provocar confrontaciones con nadie, no me gusta la utilización de la agresividad, porque dejaría de ser cristiano», afirma Carlos Osoro, al tiempo que defiende que se imparta enseñanza de otras religiones «si hay quien lo solicite, pero también la fe católica, porque aquí no somos ni del norte de África ni de tradición atea. Usted mire los signos más importantes de Asturias y todos son católicos. Son siglos de historia», concluyó mientras dirigía la mirada a Europa y apreciaba «el reverdecer del pensamiento cristiano».

Fuente: El Comercio

sábado, 17 de febrero de 2007

La Iglesia nace de la Eucaristia


La disposición de la Iglesia en Asturias en este proceso es clara: tiene que vivir y configurarse desde lo que es realmente. Todos los cristianos, que damos rostro a la Iglesia aquí en Asturias, queremos ser lo que realmente somos, para realizar mejor y propiciar una presencia de la Iglesia fiel a nuestro Señor Jesucristo.

Una Iglesia libre de ideologizaciones, llena de gozo, de alegría y esperanza, porque hace presente y regala a los hombres el Amor, que es Dios mismo: "la Iglesia se convirtió en tal, cuando el Señor, después de haber dado su Cuerpo y Sangre bajo las especies de pan y vino, dijo: "haced esto en memoria mía". Ello significa: la Iglesia es una respuesta a este cometido, a la autoridad y a la responsabilidad que conlleva.

La Iglesia es eucaristía. Ello implica que la Iglesia proviene de la muerte y resurrección de Jesús, pues las palabras sobre la donación del cuerpo habrían quedado vacías de no haber sido una anticipación del sacrificio real de la Cruz, lo mismo que su memoria en la celebración sacramental sería culto de los muertos y formaría parte de nuestro luto por la omnipotencia de la muerte, si la resurrección no hubiese transformado este cuerpo en "espíritu dador de vida"...

Fuente: Pastoral del Arzobispo, n. 12

Tambien Europa se construyo con las vias de peregrinacion


Profundización en el alma cristiana del Viejo Continente y contribución al respeto recíproco e intercambio cultural: son los efectos que pueden derivarse de una revalorización de las antiguas vías de peregrinación de Europa.

Así lo advierte el cardenal Camillo Ruini –vicario de Papa para la diócesis de Roma-, según se desprende de la intervención con la que dio inicio al XV Congreso Nacional Teológico-Pastoral de la Obra Romana de Peregrinaciones (ORP, http://www.orpnet.org/).

Celebrada en la Ciudad Eterna hasta el miércoles, la cita anual, centrada en los «Caminos de Europa», se inspiró en un texto de la «Vida Nueva» de Dante Alighieri.

En él se describen las tres metas principales de peregrinación del medioevo: Roma (para venerar la tumba de los Apóstoles Pedro y Pablo, y para visitar el centro de la cristiandad), Jerusalén (para arrodillarse ante el Santo Sepulcro y conocer los lugares que llevan impresa la memoria de Jesús) y Santiago de Compostela (para venerar la memoria del Apóstol Santiago).

«Si el concepto de Europa es sobre todo cultural e histórico» -como demuestra la facilidad con la que los peregrinos medievales atravesaban naciones y eran acogidos, pese a la dificultad de comunicación y a la diversidad de costumbres-, «entonces, a través del entramado de estos caminos podemos hallar algo fundamental en la identidad del hombre y de la mujer europeos», recalcó el cardenal Ruini en su discurso.

A la vez, el desafío de la búsqueda de una «identidad» europea y el «reforzamiento de las raíces cristianas» pueden «ayudar a Occidente a volver a enlazar la trama de ese nuevo y positivo encuentro con las demás culturas y religiones», algo «de lo que hoy el mundo tiene extrema necesidad –observó el purpurado-, pero que no se puede realizar sobre la base de un secularismo radical».

En su opinión, tal exigencia se advierte de manera decisiva en la educación y preparación cultural de las nuevas generaciones, cuyo fin es también alejar el peligro de «una homologación "a la baja" caracterizada por estilos de vida y por modas privadas de referencias históricas y culturales».

«La peregrinación en este contexto se vuelve a convertir hoy en una ocasión para conocer, tocar y experimentar la vida, la historia, la naturaleza y los valores de los pueblos europeos que, aún siendo muy distintos entre sí, tiene la característica común del signo del cristianismo», subrayó.

El aspecto espiritual
Administrador delegado de la ORP, monseñor Liberio Andreata recordó por su parte que los Caminos de Europa han sido la «columna vertebral» que ha plasmado la conciencia y la cultura europea.

«Son itinerarios físicos, senderos artístico-culturales, pero sobre todo caminos espirituales -explicó- a lo largo de los cuales existe una particular atención a la naturaleza y al ambiente, como sello de Dios, y una tensión de diálogo con las personas que se encuentran, como auténticos Santuarios de Dios».

De ahí que la ORP colabore desde siempre con las instituciones locales, nacionales e internacionales a fin de promover el aspecto espiritual de estos caminos, de manera que sean «vías en las que pueda florecer la cohesión cultural de los pueblos europeos y la belleza d la fe», apuntó.

De esa forma «el peregrino europeo se convierte él mismo en agente de paz y de cultura», que teje encuentros y que cuando regresa a su tierra «continuará en cualquier caso su camino, enriqueciendo a los demás con su patrimonio interior, más precioso por el camino que ha realizado», añadió.

Arte y peregrinación

El aspecto artístico es también peculiar en un contexto peregrino, como expresó en su intervención sobre el papel del arte en la fe monseñor Mauro Piacenza, presidente de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia.

Puso de manifiesto que los ciclos pictóricos sobre los santos o los temas iconográficos específicos, presentes en las iglesias que florecían a lo largo de las vías de peregrinación, no tenían «finalidad estética», sino que servían para «estimular a los monjes o a los fieles del lugar a ejercer sin reticencia la caridad hacia los peregrinos».

Con todo, la contribución principal ofrecida por los lugares de peregrinación al arte religioso del Occidente cristiano hay que buscarla en su «finalidad didáctica», en el aspecto bíblico narrativo, hagiográfico y didascálico.

A lo largo de su intervención, monseñor Piacenza hizo hincapié en los aspectos positivos ligados al turismo religioso y a la peregrinación, como el hecho de que se trate de una ocasión pastoral «para llegar a un número de personas más amplio que el que normalmente frecuenta las iglesias».

Igualmente se produce el «encuentro con las generaciones cristianas que nos han precedido, en un tipo de comunión que atraviesa el tiempo»; también se experimenta el estupor frente a la belleza de las creaciones del genio humano, «medio para evocar la existencia de Dios»; se redescubre el «territorio como lugar de encarnación de la fe»; y se tiene «ocasión de encuentro con tradiciones distintas de la propia», enumeró.

Pero para realizar todo esto, es necesario que las comunidades cristianas desarrollen «una acción humanizadora» y una «cultura de la acogida», pues no se puede considerar a los peregrinos como «consumidores de bienes que significan únicamente un valor comercial», considera.

Un vínculo inescindible

Cristianismo y Europa evidencian un vínculo inescindible, pues, como recalcó monseñor Rino Fisichella en el Congreso –obispo auxiliar de Roma y rector de la Pontificia Universidad Lateranense-, el Viejo Continente ha logrado elaborar «formas de auténtica civilización y progreso de los pueblos a nivel universal» bebiendo de los valores que le llegaban de la fe cristiana.

En este contexto, aludió al papel determinante que Occidente tuvo cuando comprendió la originalidad del concepto cristiano de persona, entendido como relación con el otro a partir de una base trinitaria y cristológica, de la que brota como consecuencia su dignidad y su valor universal.

Pero se detuvo en la crisis de identidad de Europa, empujada por una técnica que «ha asumido un papel de dueña no sólo de la naturaleza, sino también del hombre reduciéndole a objeto de su experimentación».

Son desafíos que también interpelan a la Iglesia, y frente a los cuales es necesario recuperar el «concepto de tradición, que para el cristiano equivale sobre todo a una viva transmisión de la fe que inspira y genera cultura», subraya.

En esta coyuntura los cristianos deberían recuperar «la memoria perenne del evento salvífico del que son responsables en el mundo y, en este momento, replantearse el papel de su participación en la misión evangelizadora de la Iglesia en Europa», reflexionó.

Y es que, como concluyó monseñor Fisichella, «toda acción creyente, en efecto, también la peregrinación, tiene un valor social, político y cultural, además de religioso; lleva consigo la peculiaridad de ser anuncio del Evangelio que salva».

Fuente: Zenit.org

viernes, 16 de febrero de 2007

El Credo es el tema de la catequesis de los jovenes de Asturias


El Arzobispo de Oviedo acaba de iniciar un nuevo ciclo de catequesis juveniles en 2007. En esta ocasión el prelado dedica sus reflexiones a desgranar mensualmente una afirmación del "Credo" apostólico.

La planificación prevé el desarrollo de las sesiones los primeros lunes de mes en la Catedral y los segundos en la Basílica de Gijón, siempre a las ocho de la tarde, de acuerdo a la siguiente pauta: Enero: "Creo"; febrero: "en Dios Padre Todopoderoso, creador de cielo y tierra": marzo: "Jesucristo Nuestro Señor, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen"; abril: "padeció bajo el poder de Poncio Pilato.

Fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos"; mayo: "al tercer día resucitó de entre los muertos, subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre, desde alli ha de venir a juzgar a vivos y muertos"; junio: "el Espíritu Santo"; septiembre: "la Santa Iglesia Católica"; octubre: "la Comunión de los Santos"; noviembre: "el perdón de los pecados" y diciembre "la Resurrección de los muertos y la vida eterna".

Fuente: EH

martes, 13 de febrero de 2007

El Sinodo es una llamada a la conversion personal

El Sínodo diocesano nos invita a la conversión, en este tiempo de preparación espiritual, a todos los que formamos la Iglesia Diocesana. La experiencia sinodal desea provocar la conversión en todos los hombres que viven aquí, en Asturias, porque sabemos que solamene desde una conversión verdadera podemos respoder a esta pregunta: ¿cómo debe vivir y configurarse la Iglesia de Asturias para responder a la voluntad del Señor?

Y por eso, quiere salir por los caminos como Jesús, llamando a la conversión: "desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: convertíos porque el Reino de los cielos ha llegado".

Y para provocar esta conversión, la Iglesia quiere utilizar las mismas armas que utilizó nuestro Señor y que la Iglesia desde el primer momento de su presencia entre los hombres recomendó, como son: la oración, el ayuno y la limosna.

Fuente: de la Carta Pastoral, n. 11

lunes, 12 de febrero de 2007

Libro homenaje a los curas cantabros del siglo XX


Se ha presentado en Santander el libro 'Perfiles sacerdotales cántabros del siglo XX', una obra que recoge la semblanza de los clérigos que durante el siglo pasado dieron «lo mejor de si mismos» al servicio de Cantabria, de cuyo tejido social formaron parte.

El libro, escrito por el sacerdote Francisco Odriozola, recoge la vida de 110 curas que ejercieron su ministerio en la comunidad vecina, la de otros 70 que fueron inmolados por la fe y la de 15 obispos, entre ellos el arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro.

Este libro «homenaje» recoge a los miles de sacerdotes que han pasado y trabajado por Cantabria y agradeció, sobre todo, la labor de recopilación llevada a cabo por Odriozola para la edición.

Fuente: El Comercio

Conferencia sobre "Dios y el pensamiento cientifico"


El diálogo entre la fe y la ciencia en la actualidad' es la conferencia con la que el catedrático de la Universidad de Sevilla Juan Arana Cañedo-Argüelles inauguró ayer un ciclo organizado por el Arzobispado de Oviedo. Carlos Osoro presidió las jornadas, que se prolongarán hasta el día 8 en el Auditorio de Oviedo y cuyo tema de reflexión es 'Dios y pensamiento científico'.

Fuente: El Comercio

domingo, 11 de febrero de 2007

El Sinodo es una tarea de todos, recuerda el Arzobispo


Un Sinodo no es un nuevo plan de pastoral al que cada uno puede poner cotas o apuntarse o no. Un Sínodo nos dispone a todos a ponernos en camino para la misión.

Es una decisión tomada por el Obispo, que afecta a todos y cada uno de los miembros que componen la Iglesia particular y que ordena todo su apostolado a buscar en ese momento histórico que vive la Iglesia particular, la difusión del Reino de Cristo sobre la tierra.

De tal manera que el Sínodo no es de un Obispo, o de un grupo más o menos cualificado. Afecta a toda la Iglesia y , de modo particular, al presbiterio diocesano que, junto con el Obispo, tienen la misión de hacer presente a Jesucristo, y hacer percibir la misión de la Iglesia.

Siempre de fondo tiene que estar esta afirmación: La Iglesia es para la msión.

viernes, 9 de febrero de 2007

En el 2008 llegar a Covadonga no sera gratis


Llegar al santuario de Covadonga «gratis total» en vacaciones se podrá muy difícil cuando entre en vigor la nueva ordenación prevista para el santuario, previsiblemente, en el año 2008.

El turista que llegue a Covadonga en verano o Semana Santa tendrá entonces tres opciones: una gratis y dos de pago. La alternativa gratuita será ir a pie hasta el santuario por la senda de Muñigu o por la actual carretera. La caminata dependerá del lugar donde se aparque el coche, pero difícilmente bajará del kilómetro y medio. Las alternativas de pago serán utilizar el elevador que acercará a los visitantes desde la finca Les Llanes hasta la «casa del jardinero», junto a la Escolanía del real sitio, o tomar un autobús en los distintos aparcamientos del plan de acceso a los Lagos.

La futura ordenación, no obstante, plantea algunas dudas, que los dirigentes del Principado y la Iglesia de Asturias no han sabido hasta ahora despejar. Las incógnitas surgen, sobre todo, alrededor de la peatonalización de la explanada de la basílica y la vía sacra.

¿Será una peatonalización total o se seguirá permitiendo la llegada de autobuses a la explanada de la basílica? Otra duda: ¿la peatonalización se aplicará todo el año o sólo en vacaciones? En principio, todo indica que los autobuses seguirán llegando hasta el santuario, aunque tal vez no hasta la explanada de la basílica, como ahora ocurre.

Sea cual fuere la opción elegida para peatonalizar el real sitio, los turistas que decidan visitar la zona tendrán varias opciones. Podrán dejar el coche en los aparcamientos del plan de accesos, que estarán ubicados en Cangas de Onís (El Lleráu), Llerices, El Repelado y Les Llanes. Estos «parkings» serán punto de llegada y salida de los autobuses del transporte público a Covadonga y los Lagos. El pasado verano, el viaje costaba seis euros, aunque el billete permitía subir y bajar cuantas veces se quisiera, en cualquiera de las paradas establecidas, durante toda la jornada.
La segunda opción será buscar una plaza libre en las pequeñas zonas existentes entre El Repelao y Covadonga. Apenas hay unas decenas de plazas, y la mayor parte de ellas queda a cierta distancia del santuario. Esta opción permite acercarse al real sitio por el paseo peatonal del Príncipe.

La tercera opción será utilizar el futuro ascensor de Les Llanes, un pequeño tren con tracción de cable que tendrá sesenta plazas de subida y otras tantas de bajada. La Iglesia de Asturias, muy reticente en un primer momento a implantar un remonte mecánico de pago en Covadonga, aceptó finalmente esta alternativa con una condición: que el precio del billete sea el menor posible y que no busque hacer negocio, sino cubrir los costes de mantenimiento de la instalación.
El Principado pretende construir en la casona de Les Llanes un centro de recepción de visitantes, mientras que la Iglesia de Asturias planea habilitar en el santuario un centro de acogida de peregrinos.

La Iglesia ha arrancado asimismo al Principado el compromiso de que la visita a Covadonga será libre siempre que el tráfico lo permita. Pero no ha explicado cómo conjugará esta medida con la peatonalización del santuario, que busca conseguir un ambiente de recogimiento y oración.

Fuente: La Nueva España

Covadonga en el tercer milenio


Nada hay que haga con más gusto que hablar de la Santísima Virgen María, especialmente desde su advocación de Covadonga, que adquiere un significado profundo desde la perspectiva de este tercer milenio que acabamos de comenzar. Lo hago desde el recuerdo y la veneración que siento por el Papa Juan Pablo II, que se postró en Covadonga a los pies de la Santina, otorgando al Santuario una nueva proyección que hasta entonces no tenía hacia muchos lugares del mundo. Lo hizo en el contexto de su peregrinación a las raíces de Europa, después de visitar Santiago de Compostela. En aquella resplandeciente e histórica mañana del 21 de agosto de 1989 de la que tantos fuimos testigos, Juan Pablo II nos dijo: «He querido subir hasta aquí, a la montaña santa de Covadonga donde, desde hace siglos, la Esposa del Espíritu Santo, la Virgen María, está rodeada de veneración y amor». A la Santina confió «el proyecto de una Europa sin fronteras, que no renuncie a las raíces cristianas que la hicieron surgir».

El tercer milenio ha de estar marcado por ese modo de entender al hombre que nos presenta el Evangelio, donde nadie es extraño para nadie, donde todos los hombres nos sentimos hijos de un mismo Padre y por ello hermanos. ¿Qué otro proyecto entrega esto! Y donde las razones que Dios nos da para vivir no se experimentan como algo extraño a la vida o a la historia, sino que resultan como lo más natural, pues todo lo que existe proviene de Dios, que ha generado en el hombre la capacidad de amar y de mirar al otro como hermano. El Evangelio nos manifiesta cómo Dios puso en el corazón del ser humano la aspiración de alcanzar la plenitud, mucho más allá de los deseos particulares, de los deseos naturales y de los promovidos socialmente. La persona posee el deseo profundo de ir más allá de sí mismo, la aspiración del equilibrio pleno, la unificación completa y armónica de su propia vida. En el silencio de Covadonga, en la reflexión a la que invita la Santa Cueva, experimentamos estas razones y sentimientos de una manera singular.

¿Qué sabiduría tiene el Evangelio al decirnos que la clave de la felicidad que tanto ansía el ser humano no se encuentra en la meta de uno mismo, sino en correr hacia la meta que es Jesucristo, viviendo como Él, olvidándose de uno mismo! Y, según el Evangelio, no cabe ponerse en marcha hacia la plenitud más que a través de la relación, de la experiencia del otro. En Covadonga se experimenta desde la realidad misma que se vive y desde la historia que contiene, un camino para ir más allá de nuestra propia persona, para ir de uno mismo al otro, para encontrarnos con quien da sentido pleno a la vida. La Santa Cueva de nuestra Señora, ese santuario bendito que el pueblo ha consagrado a la Santina con esa imagen que tiene la belleza de introducirnos en el conocimiento de Jesucristo, es un monumento al Señor que da el sentido a la vida y a la Maestra que nos lo ha enseñado: María.

En Asturias, la presencia de María, siempre vigilante y solícita, afectuosa y filial, tiene como gracia en Covadonga un monumento a la primera creyente en Cristo, a la mujer que había creído y de la cual se pudo decir «dichosa tú que has creído». Ella nos marca un admirable itinerario de fe que conduce desde Nazaret a Belén, del templo de Jerusalén a Egipto, desde Caná de Galilea al Gólgota y a los pies de la Cruz, para encontrarla en el cenáculo con los discípulos en la espera de Pentecostés. También ahora en Covadonga nos encontramos con María siendo testigo de Jesús y precediendo a la Iglesia en el camino de fe, esperanza y caridad. Ella, aquí en Covadonga como en el cenáculo, es garantía de la autenticidad de una Iglesia en la que no puede estar ausente la Madre de Dios.

Por eso, desde este lugar bendito de Covadonga se puede mostrar a todos los hombres desde dónde se engrandece la vida y adquiere densidad nuestra existencia, al tiempo que se agranda la historia y la identidad de los pueblos. Y este lugar que oferta sentido no lo podemos guardar para nosotros mismos, pues Covadonga es un imán que atrae misteriosamente la mirada y el corazón de todos los hombres, primero de todos los asturianos y también de toda España, y por qué no decirlo, de todos los pueblos. No puedo dejar de recordar a tantos emigrantes que partieron de esta tierra de Asturias y que, esparcidos hoy por lugares lejanos con nuevas generaciones de descendientes, siguen teniendo su mirada y su corazón puestos en este santo lugar. También ellos saben dar razones para vivir aprendidas en esta escuela nueva de María que es Covadonga.

En Covadonga, una de las primeras piedras de Europa cuyas raíces cristianas tienen aquí un manantial importante, se inició, alentados por la Santina y muy unidos a Ella, una manera de vivir y de expresar la existencia bajo la inspiración del Evangelio. ¿Qué fuerza tiene Covadonga para Asturias, para España y para todos los hombres! No ha habido en la historia de la humanidad un manantial y una fuente como la que es Jesucristo mismo. Por eso, aunque algunos de los que bebamos de Él no vivamos las consecuencias que produce este agua, sin embargo hemos de confesar que es el único manantial con energía capaz de renovar esta humanidad. Aquí es donde yo veo mejor la actualidad de Covadonga, la fuerza que tiene para proyectar y generar creatividad en este tercer milenio comenzado.

No se puede prescindir de esa vida nueva, de esa fuente espiritual de energía que desde hace ya más de trece siglos brotó de las montañas de Covadonga a impulsos de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo y de la presencia de María. Una Asturias unida y solidaria, dispuesta siempre a ensanchar y engrandecer el profundo significado de estos términos; una Asturias que supo y sabe hacer experimentar que lo mejor se hace juntos y unidos; que contagió esta forma de vivir y de ser a todos los pueblos de España y después del mundo, no puede prescindir de este lugar santo que es Covadonga como referente de tantas generaciones de hijas e hijos de esta tierra, que han rezado ante esta imagen pequeñina y galana, al tiempo que experimentan su protección.

Covadonga es presencia explícita del auténtico humanismo del Evangelio de Cristo, lugar que impulsa a la misión para entregar el humanismo verdadero. La subida a esta montaña es símbolo de todo un itinerario que recorrió la Virgen María y que de su mano podemos ahora recorrer. Os aseguro que en estos casi cinco años en que os sirvo como Arzobispo en Asturias, he podido constatar cómo junto a la Santina se puede encontrar la paz del corazón, la alegría de la reconciliación y el perdón, la gracia de la renovación en la raíz misma de la existencia, la capacidad para vivir como familia humana.

Covadonga es seno maternal, cuna de fe, lugar de nacimiento de un pueblo por obra del Espíritu Santo. En este tercer milenio Covadonga sigue siendo, quizá como más fuerza, pero desde las mismas raíces, con nuevas expectativas y nuevos horizontes: inspiración y proyecto; impulso para la creatividad, para la convivencia, para la unidad y para la solidaridad; lugar de experiencia de la libertad que alcanza el ser humano en Dios; punto de encuentro para ver en el otro a un hermano; en definitiva, lugar para hacer vida lo que nos dijo le Señor con tanta expresividad: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado».


Carlos Osoro, arzobispo de Oviedo

Un problema de agendas cancela la reunion de Asturias 2008


El pasado 13 de setiembre, justo después de la última reunión mantenida entre las cinco instituciones implicadas en las celebraciones de las efemérides de 2008, la consejera de Cultura Ana Rosa Migoya anunció que para, 2 de octubre, tendría lugar el próximo encuentro.

Cada participante -Iglesia, Principado, Junta General, Universidad y Ayuntamiento- debía llevar a la cita «propuestas concretas» para elaborar el calendario de actos. Pero ayer no hubo reunión alguna; se suspendió por un «problema de agendas», según confirmaron en la Consejería de Cultura.

Ana Rosa Migoya estaba de viaje, mientras el alcalde, Gabino de Lorenzo, y el arzobispo, Carlos Osoro, pasaron la mañana en la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía, donde se celebraban los Santos Ángeles Custodios. A causa de los compromisos, los proyectos concretos para el año de las efemérides permanecerán algún tiempo más en el aire. Las instituciones quieren agruparlos bajo la marca común de Asturias 2008, cuya cesión han solicitado a la asociación homónima.

Fuente: El Comercio

martes, 6 de febrero de 2007

Se aplaza la reforma del Seminario de Oviedo


La reforma del Seminario Metropolitano tendrá que esperar otro año más. En 2007 tampoco se remodelarán sus instalaciones. La Iglesia antepone otras necesidades. El plan bienal de obras 2006-2007 incluye otros proyectos, como la ampliación del templo de San Francisco Javier en La Tenderina, entre muchos otros, que obligan a postergar cualquier movimiento en el Alto del Prado Picón.

El rector de la institución, Jaime Díaz Pieiga, confirmó que en 2007 no saldrá adelante el proyecto de hacer una residencia de seminaristas. «No está incluido», dijo. Y ello a pesar de que ya en 2004, el arzobispo Carlos Osoro, tras el caldo institucional del Domingo de Ramos, anunció la rehabilitación integral del Seminario.

Apostó por comenzar los trabajos de rehabilitación por la residencia de estudiantes, en lugar de por la capilla, y aseguró que los trabajos comenzarían ese mismo año. Casi tres después, la obra urge para mejorar el acomodo de los seminaristas, porque la institución -inaugurada en 1954- no padece deficiencias estructurales.

Fuente: El Comercio

sábado, 3 de febrero de 2007

Dos años de preparacion antes de celebrarse la asamblea Sinodal


-El sínodo tiene dos años de plazo para su preparación, antes de la asamblea.

El año que viene será año santo en la diócesis de Oviedo para celebrar los 1.200 años de la entrega de la Cruz de los Ángeles y los 1.100 de la donación de la Cruz de la Victoria.

Será muy importante y bonito y, cuando acabe, será el tiempo de las proposiciones para ver qué es lo más urgente que necesita la Iglesia. Es un trabajo para todos los cristianos y en ese momento sacaré otra carta pastoral que incluirá el programa definitivo.

Por último, se reunirá la asamblea que tendrá que tomar decisiones y proponer al arzobispo los pasos de la Iglesia para los próximos años.

Fuente: El Comercio

jueves, 1 de febrero de 2007

47 Sinodos se han celebrado en Asturias


La cita diocesana a la que se ha convocado a la Iglesia asturiana será la primera de estas características que se celebra en la región desde 1923. Aunque la cifra no está muy clara, este sínodo haría el número 47 de los celebrados en la Diócesis de Asturias.

No obstante, el primero, inaugurado por el obispo Pelayo en 1115, es considerado más bien como una 'curia plena' para el gobierno de la región dada la condición de los asistentes -laicos en su mayoría- y la materia de sus decisiones -represión del desorden y del bandidaje-.

En las nueve centurias siguientes hubo pocos periodos tan absentistas como el siglo XX, en que tan solo se celebró un sínodo. Hubo además obispos especialmente prolíficos. Por ejemplo don Gutierre los reunió en los años 1377, 1379, 1392 y 1394; Diego Aponte de Quiñones hizo una asamblea diocesana todos los años desde 1586 hasta 1593 y Bernardo Caballero de Paredes los celebró en 1642, 1643, 1645, 1648, 1649, 1650, 1651, 1652, 1654, 1655, 1657, 1658, 1659.

Fuente: El Comercio