
El arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, aprovechó la celebración de la festividad de la Virgen de Covadonga para hacer oficial la próxima convocatoria de un Sínodo Diocesano en Asturias. El sínodo, que tendrá lugar a lo largo del próximo trienio, será la primera reunión de estas características que se celebra en la Iglesia asturiana desde 1923.
Osoro explicó durante su homilía en la Basílica de Covadonga que su anuncio llega después de «escuchar a todos los que habéis querido dar vuestra opinión» y de un largo tiempo de «reflexión, meditación y discernimiento de todas vuestras aportaciones». Según el arzobispo «realizar un Sínodo, tal y como dispone la Iglesia que se lleve a cabo, es lo más conveniente para acometer una nueva evangelización».
El camino que ahora se abre hasta la celebración del Sínodo se prolongará, según el Arzobispado, aproximadamente tres años. El propio Osoro señaló en su intervención las tres fases por las que deberá pasar el proceso. «El primer tiempo será el de preparación espiritual. Durante el mismo hemos de alimentarnos de los mismos fundamentos en los que se basó la primera comunidad cristiana al inicio del anuncio del Evangelio». El arzobispo destacó su intención de que «puedan participar todos los cristianos de Asturias» y dijo que pare ello se pondrán «los medios necesarios».
La segunda fase fue descrita por Carlos Osoro como «el tiempo de selección de temas y líneas de acción pastoral, así como el del establecimiento de la legislación particular» por la cual se regirá la celebración del Sínodo. Antes de que finalice el trienio tendrá lugar la última fase del proceso, que será la propia reunión o «tiempo de estudio y toma de decisiones». El arzobispo sintetizó estas tres fases en los términos «contemplar, vivir y celebrar y anunciar».
Carlos Osoro aprovechó además su presencia en Covadonga para anunciar que solicitará al Vaticano la declaración de 2008 como Año Santo Diocesano, con dos sedes: la Catedral y la Cámara Santa de Oviedo, y el Santuario de Covadonga. Esta petición se hará con motivo de los aniversarios de la Cruz de la Victoria y de la Cruz de los Ángeles, que cumplirán 1.200 y 1.100 años, respectivamente. La Iglesia se suma así «a todas las instituciones de Asturias en la celebración de las efemérides de las que haremos memoria en el año 2008».
Fuente: El Comercio
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